miércoles, 12 de julio de 2017

HISTORIA


(foto de: Ricardo Llanos)


Según Tiña, Nilda M. Y Eyzaguirre, Sayhuri, en su Tesis de Pregrado. Los Recursos Turísticos del distrito de Acora como Potencial turístico. Y según el Diario los Andes.

La historia del actual distrito de Acora, es inseparable de la historia de “AbyaYala” (América), específicamente del altiplano, escenario del desarrollo de las grandes civilizaciones; y en ese entorno la ubicamos, relacionándola desde las primeras migraciones asiáticas hasta la conquista inca.
Los primeros pobladores de esta jurisdicción corresponderían a la edad de piedra y de las cavernas, dedicadas a la caza, la pesca y la recolección de los frutos naturales. Posteriormente, con la aparición de mayor cantidad de grupos sociales y con conocimientos transitorios en cuanto a organización y civilización, se tiene a los “Urus”,Pakajes, Lupakas y los “qullas”. Cada uno de estos grupos tenían sus propias formas de vida y de relación con sus pares; unos dominantes sobre los otros como los “Arapisis”, “Karankas”,”Wankas”, “Tarakus”, “Chiriwanus”, “Kullawas” y “Yunguyos” (Cáceres Rojas; 1995: 10). Por su puesto que cada uno de esta masa humana, apareció en diversas épocas y en diferentes pisos y zonas ecológicas, siendo los últimos los Arawak o Aymara y Quechuas.
Según Pedro Cieza de León, el actual nombre de Acora, proviene del vocablo Aymara “Aqhu”, que traducida al castellano significa Muela. Esta terminología (Aqhu), vendría a ser un topónimo de la lengua “uru” o “Pukina”, que posteriormente se habría aimarizado en “Axura” y en la época colonial al español como Acora.
Otros afirman que el sustantivo proviene del vocablo aymara“Jaxu”, que significa picante y amargo, al referirse que el hombre acoreño es fuerte de carácter que no retrocede ante las adversidades del entorno. Sea cual fuese el nombre, lo cierto es que la vivencia de la ciudad de Acora, trata de muchos años antes que la misma ciudad de Puno, por haberse encontrado documentos que datan desde 1456. Estas evidencias según Samuel Condori, estaría en “poder de don Tomás Catacora” (Quqa; 2007:7). La ciudad habría sido erigida para ser cabecera del cacicazgo de esa época, por tener la mayor densidad de aborígenes de toda América del Sur y por su ubicación geográfica entre el Océano Pacífico y el Océano Atlántico, que entre ambos apenas distaba 1470 leguas.
El pasado histórico del pueblo de Acora, es tomada de la obra Paleográfica de Waldemar Espinoza, en ocasión de la visita hecha a la provincia de Chucuito por Garcí Díez de San Miguel en 1567; testimonio que aún existe en el archivo general de las Indias en Sevilla-España. En dichos escritos, relata los verdaderos valores de las culturas andinas que fueron narrados con hondo sentimiento. En el año 1567, el Rey de España, optó por investigar las quejas, abusos y atropellos que cometían los corregidores con los pueblos indígenas; designó a don Garcí Díez de San Miguel, personaje hábil y fiel a la corona de España. Quién después de recibir instrucciones sobre el caso, emprendió la jornada el 11 de febrero de 1567, visitando a los pueblos de Chucuito, Acora, Ilave, Juli, Pomata y Zepita. En esta tarea se encontró con el corregidor de la división territorial o comarca, el licenciado Ruiz de Estrada, así como con el cacique de Acora Felipe Cahuana. El sitio donde se edificó el actual pueblo de Acora, está en la pintoresca colina denominado Alto “La Villa” o San Pablo (actual plaza de la iglesia de San Pedro y San Pablo).

ÉPOCA PRE-INCA

Según Tiña, Nilda M. Y Eyzaguirre, Sayhuri, en su Tesis de Pregrado. Los Recursos Turísticos del distrito de Acora como Potencial turístico. Y según el Diario los Andes.

Es sabido que entre los años 900 y 1200 d.C. en la parte Sur del altiplano, se desarrolló la gran Cultura Tiawanaquense, extendiéndose más tarde a todo el continente sudamericano: norte de Chile, Noroeste Argentino, todo el altiplano y Valle de Bolivia y gran parte de la Costa (Ica, Pachacamac) y Sierra del Perú. Pero, esta hegemonía no duró por mucho tiempo, por razones que aún no se conocen: la cultura Tiawanaku se desintegró, permitiendo que en adelante surgieran otros reinos menores y rivales entre sí, de los cuales destacan los “Qullas” y los “Lupakas”.
La cultura “Qulla” se desarrolló al Noroeste del Lago Titicaca, su capital era Jatunqulla; sus habitantes construyeron las Necrópolis de Sillustani donde se encuentra las Chulpas más perfectas de todas cuantas se conoce, esta fue la máxima expresión de la arquitectura “Qulla”.
Ahora bien, si estas chulpas, son de la Cultura “Qulla”, en Acora tenemos varias de estas construcciones megalíticas, aunque rústicas ubicadas en las actuales comunidades de Marka “Isqiña”, “Qachaqacha”, Q’illuxani” y “Ch’usamarka”. Los cuales evidencian que Ácora, antes de los Inkas eran habitadas por los “Qullas”.

ÉPOCA INCA

Según Tiña, Nilda M. Y Eyzaguirre, Sayhuri, en su Tesis de Pregrado. Los Recursos Turísticos del distrito de Acora como Potencial turístico. Y según el Diario los Andes.

En tiempo del incanato, Acora formaba parte del dominio de los “Lupakas”. Según Garcilaso de la Vega, fue el Inca MaytaCapac, el que sometió a la Cultura “Qulla”, a través de un acuerdo amistoso ante las dificultades de subyugar militarmente, tal como lo atestiguan las fortalezas de “Q’inq’u” o Inca “Anatawi” en la actual comunidad de “Qupaamaya” de la zona lago. El sitio “Posiblemente haya sido el mayor centro de Adoración al agua” y así afirma J. Palao Berastain (El Alferado, 2010: 15).
También es digno de resaltar, que en esta época (1530), o sea dos años antes de la llegada de los españoles al territorio tawantinsuyano, los ancestros de los actuales pobladores del pueblo de Acora, ya elaboraban el “ch’uñu” (papa procesada por medio de la helada) en la zona situada al noreste de la ciudad y que hoy es conocido como “Ch’uñawi-pampa” o sitio donde se transforma la papa en “ch’uñu”.

ÉPOCA COLONIAL

Según Tiña, Nilda M. Y Eyzaguirre, Sayhuri, en su Tesis de Pregrado. Los Recursos Turísticos del distrito de Acora como Potencial turístico. Y según el Diario los Andes.

La colonización y conquista de América se produjo al impulso de dos acciones:
1. La acción militar y el sometimiento de su territorio y la conquista de sus riquezas.
2. La acción religiosa, cuyo fin era ganar las almas de los aborígenes a la doctrina del Cristo. Este objetivo de “catequizar y culturizar” a los “indios salvajes y pecadores” se cumplió a través de un “equipo de curas”: dominicos, franciscanos, agustinos y jesuitas.
De este modo, los clérigos al llegar al nuevo mundo, pusieron en práctica la evangelización y la extirpación de las idolatrías, y con ello, destruir todas las creencias de los nativos no sólo en Acora, sino en todo el territorio invadido por España, sobre todo a partir de 1572 con la introducción de la imprenta en la actual ciudad de Juli.

ÉPOCA DE LA EMANCIPACIÓN

Según Tiña, Nilda M. Y Eyzaguirre, Sayhuri, en su Tesis de Pregrado. Los Recursos Turísticos del distrito de Acora como Potencial turístico. Y según el Diario los Andes.

Producida la insurrección de Túpac Amaru en 1780, sus principales capitanes fueron leales y abnegados, ninguno traicionó al caudillo. Entre los subalternos, fueron dos los que vendieron al caudillo y a su heroica esposa. Hubo un jefe negro, ejemplo de lealtad y valor: Antonio Oblitas.
En Puno, la principal lucha fue contra el corregidor de esta ciudad, Joaquín de Orellana, quién el 10 de abril de 1781, tuvo que contener los intentos de Pascual Alaparita e Isidro Mamani, procedentes del sur. Derrotados los atacantes, en su retirada degollaron a las mujeres de “Ichu” en “odio de sus maridos”, que ayudaban a defender Puno. Sin embargo, Valcárcel en su Obra “La Revolución de Tupac Amaru”, sostiene que: “como precio del perdón, los vecinos de Acora apresaron y entregaron al jefe indio Mamani” (1973: 140) a las autoridades españoles. Lo que demuestra que los indios acoreños no fueron miedosos, por el contrario los medrosos fueron los “mistis” por defender sus intereses de dominación y subyugación de la masa indígena.

ÉPOCA REPUBLICANA

Según Tiña, Nilda M. Y Eyzaguirre, Sayhuri, en su Tesis de Pregrado. Los Recursos Turísticos del distrito de Acora como Potencial turístico. Y según el Diario los Andes.

Cuando el gamonalismo de la época cercenó a la Comunidad de “Thunkhu” para formar un nuevo feudo a favor del magnate Arturo Melitón Arroyo; el comunero Juan Th’ula se sublevó contra estas ambiciones. Para cumplir sus propósitos, el gamonal hizo notificar a los comuneros, indicando que todos los productos a cosecharse serán recogidos por dicho poderoso. Para el efecto, el usurpador pidió garantías al Prefecto de Puno, quién autorizó el envió de 20 gendarmes al mando del Capitán de apellido Ríos. En Acora, esta cantidad creció con la participación de compadres, ahijados, sirvientes y otros allegados al gamonal. De modo, que en pleno mes de Abril del año 1821, la tranquilidad de la comunidad fue sorprendida por la presencia de una numerosa caballería avasalladora. Los lugareños armados de palos, fuetes, y ondas se enfrentaron a los esbirros del feudatario. Como consecuencia, dejó de existir el comunero Adrian Lope; hecho que enfureció a los nativos, persiguiendo a los invasores que huyeron a distintas direcciones para salvarse del tumulto. Esta sublevación de Juan Th’ula contó con la colaboración de los líderes Gaspar Apomayta de “Jurwanani” y Doroteo Ramos de “Qaritamaya”. En el fondo, el objetivo de esta reacción era restaurar el Tawantinsuyu; para ello actuaron coordinadamente con los levantamientos campesinos de Azángaro y Huancané. Por otro lado, se afirma que los autores intelectuales de éste levantamiento fueron el Dr. José Antonio Encinas, Julián Palacios, Florentino Carreón y Leopoldo Lasternau.


Finalmente, algunos documentos históricos demuestran que en 1567, Acora pertenecía a la provincia de Chucuito, luego mediante Decreto Supremo firmado por el Presidente de la República Don Mariscal Ramón Castilla, el 2 de Mayo de 1854, se incorporó a la Provincia de Puno. Actualmente, El objetivo de este pujante distrito es la provincialización.

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